Fusil StG-44 en calibre .22 LR.

Texto: Luis Pérez de León
Fotos: del autor y de GSG

 

 

 

Parece que las armas germanas siguen estando en lo más destacado de la vanguardia internacional. No cabe duda de que son muchas fábricas allí, algunas entre la principales del mundo y con facturaciones impresionantes. Pero también hay otras mucho más modestas y pequeñas, aunque poco a poco van haciéndose un hueco en el mercado, incluso con productos tan “especializados”, podríamos decir, como el que nos ocupa.

 

En esta misma revista encontrarán un artículo dedicado a una más que interesante pistola del .22 L.R. que reproduce (con todo el rigor que le permite su calibre) a la mítica Government 1911 del .45 ACP. En ese reportaje les hablamos de una joven empresa alemana (German Sport Guns, o GSG), que en muy pocos años ha tenido el acierto de producir una serie de armas que no se puede decir hayan despuntado por su originalidad

de diseño exterior o por las novedades planteadas en su estructura. Muy al contrario, por lo que ya se han hecho famosas y deseables, y por lo que se están vendiendo envidiablemente en medio mundo es por ser unas excelentes réplicas “estéticas”, o quizás mejor dicho imitaciones

–pues por dentro son del todo diferentes–, de armas famosas por su protagonismo histórico o incluso por su difusión, pero siempre con el común denominador de emplear la universal y económica munición del .22 LR.

 

Su primer modelo fue una excelente versión del subfusil HK MP5 que no tardó en convertirse en todo un éxito comercial en Europa y América, y que además se hizo en diversas variantes de culata, largo de cañón, versión PK (Pistola), etc. Otro clásico indiscutible (y quizás el fusil más numeroso de la historia) fue el AK-47 Kalashnikov, que también se oferta en dos versiones con culata y guardamanos de madera o con estos mismos elementos fabricados en compuestos sintéticos, al estilo de los AK más modernos. Pero lejos de acabar con estas fenomenales reproducciones, la reciente feria Shot Show ha visto los inminentes MP 40 de GSG en .22 LR.

 

El primer fusil del asalto

 

Pero en esta ocasión vamos a comentar el modelo que reproduce el arma larga más veterana (que en cuanto a pistolas ya dijimos que es la Gvt. 1911), y que se trata de la reproducción del StG 44, que ha sido considerado desde la Segunda Guerra Mundial como el primer auténtico fusil de asalto de la Historia, aunque yo siempre digo que algo de esa gloria le pertenece al Federov que hicieron los rusos en 1916. Fue un arma con un desarrollo bastante peculiar, incluso porque ya en 1938 los alemanes comenzaron a diseñar una munición que debería complementar a un fusil

que ni siquiera sabían cómo iba a ser. El cartucho desarrollado por la empresa Polte, de Magdeburgo, terminó montando un proyectil de 8 mm de calibre (como el reglamentario alemán desde varias décadas atrás), aunque más ligero, engarzado en una vaina de 33 mm en vez de en la de 57 hasta entonces utilizada. Así, el 8x33 u 8 Kurtz (Corto) pretendía ser el complemento ideal de un arma de tiro selectivo y alcance medio que resultara una verdadera evolución respecto a los traicionales fusiles de repetición empleados hasta entonces en prác􀆟 camente todos los ejércitos. Porque aunque los estadounidenses desarrollaron su Garand M1 en 1936, de hecho no fue hasta 1942 (tras su entrada en la II G.M.) que empezaron a fabricarlo y distribuirlo en gran medida.

La fábricas alemanas Walther y Haenel (la que hoy produce las armas Caracal de las que también hablamos en este número de Ai), se puede decir que compitieron por conseguir un fusil tal como los responsables militares pretendían, y al final fue una mezcla de ambos desarrollos la que acabó

convenciendo para comenzar un trabajo mucho más definitivo de cara a su incorporación a las fuerzas armadas…

 

(Leer más en el artículo publicado en el nº 5 de Armas Internacional, con 8 páginas y 29 imágenes.. Puede adquirir la revista , en formato impreso o digital, desde  la tienda OnLine