Y esa frase que da título a este Editorial, recalcando que es nuestro primer encuentro en el año que estrenamos, nos recuerda lo inexorable de la vida, cómo las fechas se van sucediendo en el calendario, alumbrando con alegría nuevas situaciones y apagando otras que, en el peor de los casos, se llevan a nuestros seres queridos.

Y si el mes pasado me hacía eco desde estas líneas de la pérdida de un buen amigo y hasta colega de las letras, la caza y los tiros –una excelente persona además como fue Joaquín España–, resulta que esa misma sensación me obliga, también con el mayor dolor, a comentar la tremenda pérdida de otro amigo, al que hacía mucho que no veía, y lo lamento de verdad, pero con quien compartí el marco de una relación artística (cuando yo me dedicaba como fotógrafo a ese ambiente, como lo habían hecho mi padre y mi abuelo), siendo él un destacado y famoso canta-autor y también actor. Se llamaba Patxi Andión y un desgraciado accidente de tráfico se lo ha llevado, cuando además se dirigía a Ciudad Real para estar presente en la inauguración del Museo de Caza, que por algo sería.

88 portada

Y si traigo hasta aquí su figura y su recuerdo es porque compartimos también una gran afición precisamente por la caza, verdadera pasión debería decir sin duda en su caso, disfrutando además devivir los lances en compañía de las rehalas y defendiendo siempre con intensidad esta actividad ancestral que nos lleva hasta nuestro origen en la noche de los tiempos. Y deseo que Joaquín y Patxi se encuentren “allí arriba”, que tema de conversación no les va a faltar, si es que no acaban creando algún club de cazadores celestiales. 

Guardad, queridos amigos, en ese caso algún puesto para los que vayamos llegando... si es que como vosotros nos lo merecemos. Y ahora tengo otra evidente obligación, como es la desearles que el nuevo año venga cargado de muchas cosas buenas y todo resulte absolutamente positivo en sus vidas y en las de todos sus seres queridos.

Casi iba a escribir en la de “todos”, pero he creído que sería mucho más sincero, y hasta justo –discúlpenme–, si dejaba fuera a algunos cuantos que nos vienen demostrando con toda intensidad cuánto nos quieren, a la mayoría quiero decir. Ojalá Dios los confunda, a todos ellos sí digo ahora. 

Y otro detalle, bien importante al menos para mí, y que vuelve a tener mucho que ver con el nuevo año. Seguro que habrá quien recuerde que hace meses decidí eliminar la opción de suscripción por dos años a la revista. Les hablé de la intención de dejar de producir la edición impresa, a la vez que comentaba la posibilidad de que otras personas continuaran con Armas Internacional. 

Así que como no puedo confirmar ahora que continúe, he eliminado todas las ofertas de suscripción. No tiene sentido que pueda ampliar el compromiso con mis lectores, si es que no va a seguir ese tan especial vínculo ligado a mi orgullo y mi medio de vida durante tantos años. Y quiero reiterar aquí que será satisfecha la deuda que pueda implicar que alguien haya pagado lo que no recibió. Sé de sobra que ya hubo quién lo padeció en 2012, a la vez que 148 personas nos quedábamos literalmente en la calle, que hasta pudo ser algo peor.

Pero veremos qué pasa, y serán ustedes puntualmente informados. 

Gracias por todo, de corazón, y muy feliz 2020.

Luis Pérez de León 

Director